Buenos propósitos de Año Nuevo



Recuerdo que antes siempre hacía una lista de los buenos propósitos de año nuevo. Me hacia ilusión sentarme y apuntar en una lista todo lo que quería conseguir aquel año. Pero, en el algún momento, no sé cuando; perdí la costumbre. Este año, inspirada por una amiga que cada año prepara su lista y la compara con la del año pasado, he decido volver a este hábito.
Desde punto de vista de psicología y del coaching hacer una lista de propósitos, goles u objetivos, es una idea muy buena. De hecho, en psicología existe una rama que se dedica a analizar la personalidad a través de los planes. Los objetivos que se propone cada uno nos pueden decir mucho sobre cómo es esta persona, a qué aspira, si aspira a algo y cómo lo quiere conseguir.
Pero, no hay que olvidar que un factor muy importante: una lista de buenos propósitos no es una carta a los reyes magos, es decir, no nos servirá de nada poner un objetivo que igualmente sabemos que es imposible conseguirlo. Si hacemos ésto, sólo nos conducirá al fracaso y éste a la frustración que, en consecuencia, provocará el abandono del objetivo y, una grave grieta sobre nuestra autoconfianza.
A parte de hacer una lista de buenos propósitos animo a hacer un paso más: preparar planes de acción para cada objetivo. De esta manera cambiaremos cada ‘deseo’ en un objetivo real. Por que no hay que olvidar que “La diferencia entre un sueño y un objetivo es la fecha” Edmundo Hoffens.